15 jul. 2017

Reseña, The Lucky Ones, de Rachel Cusk

Rachel Cusk, The Lucky Ones (Londres: Fourth Estate, 2003). 288 páginas.
Recuerdo la cara de estupor (esa cara que dice "tierra, trágame") de un camarero en Ávila tras explicarle en pocas palabras que su aseveración de que yo era un hombre con suerte distaba muchísimo de la realidad. ¿Qué es en realidad tener suerte? Todo es relativo. En todo caso, el título de este libro de la británica Rachel Cusk contiene unas grandes dosis de ironía: sus personajes no son gente con suerte – más bien todo lo contrario.

Ante todo, cabe una aclaración: The Lucky Ones no es, estrictamente, una novela. Se ha escrito mucho sobre si los formatos más actuales que se adoptan en la narrativa contemporánea merecen el nombre de novela o no. El caso de All That Man Is, que reseñé hace unos meses, era sumamente llamativo, en tanto que se proclamaba novela lo que no lo era, ni por asomo. Muchos años antes ya lo había buscado Rachel Cusk con The Lucky Ones, una colección de cinco relatos tenuemente unidos por una pareja, un par de personajes que en ningún momento son de hecho los protagonistas del libro, sino que hacen acto de presencia en todos los relatos, pero de manera secundaria, o lo hacen incluso de una forma tan peregrina que no debiera sorprendernos si el lector no llegase a registrar su existencia.

En la primera de las historias, ‘Confinement’, una joven encarcelada por un delito que no cometió está a punto de dar a luz. Su compañera de celda intenta cuidar de ella y prepararla para el shock que sufrirá cuando le quiten al bebé. El abogado que lleva su caso de apelación se ha tenido que ausentar, y lo reemplaza una joven abogada que figura en la siguiente historia del libro, ‘The Way You Do It’. Este relato cuenta lo que ocurre en el seno de un grupo de amigos ingleses que van a esquiar en alguna parte de los Alpes, y que en mi opinión es el más flojo de los cinco.

El tercero es ‘The Sacrifices’, narrado por una mujer anónima, quien durante una visita a la casa donde pasó su niñez reflexiona sobre el fracaso al que estaba abocado su matrimonio. No había tenido hijos, pero cuidaba de Joseph, un chico que su marido tuvo con otra mujer muchos años antes, tras un revolcón de una sola noche.

El cuarto lleva por título ‘Mrs. Daley's Daughter’, y es sin duda el mejor de los cinco. La señora Daley se enfrenta a las dificultades por las que pasa su hija tras tener a su primera bebé. Después de una hilarante visita a Londres del señor y la señora Daley para conocer a su nieta recién nacida, es la madre de la criatura la que acude al pueblo de Ravensley. La joven mujer es víctima de una fuerte depresión postnatal, pero la Sra. Daley no tiene ni idea de cómo ayudarla, y simplemente rememora sus propios temores e indecisiones cuando fue madre.

Ravenley es también el escenario del último de los cinco relatos, ‘Matters of Life and Death’. Una de las vecinas del pueblo ve impotente cómo su marido desatiende su negocio y su familia. Entabla amistad con otra residente del pueblo, Serena, que es una famosa columnista para uno de los diarios de la capital. Serena no se corta a la hora de utilizar las confidencias de su nueva amiga para redactar sus columnas. Tras la fiesta de Navidad que dan los Daley (con la que concluía el relato anterior), ella y su marido sufren un terrible accidente de tráfico que les cambiará la vida para siempre.

A falta de un hilo argumental que una las historias, hay sin embargo un hilo temático que sí las liga: la familia como unidad social, la entrega y compromiso que la crianza de hijos exige, y el desconcierto, confusión e incluso resentimiento que muchos de los personajes experimentan cuando la realidad a la que se enfrentan no cuadra con las expectativas que tenían.

Cusk explota con pericia todo lo que es relato de la experiencia entre personas en una prosa que por lo general es nítida. Pero a mí me ha parecido que al libro le falta algo de estructura y más armazón argumental para poder sostenerse como unidad. Hay por cierto algunos gazapos de bulto, como por ejemplo esta clamorosa errata en la página 138: “extravagent”.

The Lucky Ones la publicó Lumen en castellano en 2004 con el título de Mucha suerte, en traducción de Gemma Rovira.

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